Atlas del Conurbano bonaerense

2 de Abril

Cuadro 10: Viviendas según ubicación de canilla con agua

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

Respecto de la distribución del agua al interior de la vivienda, sólo el 72% de las viviendas posee canilla en su interior, mientras que el 27,2% sólo tiene canilla en el terreno, pero fuera de la vivienda. Se han identificado 3 casos que no tienen canilla ni dentro, ni fuera.

Cuadro 11: Viviendas según uso del baño

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

Cuadro 12: Viviendas según ubicación del baño

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

Cuadro 13: Viviendas según posesión de inodoro o retrete con botón, cadena, mochila para limpieza

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

Del parque habitacional existente se desprende que el 82% (732 viviendas) tiene baño de uso exclusivo de la vivienda, mientras que para 132 viviendas (15,5%), el baño es compartido. Se han contabilizado también 23 viviendas que no poseen baño. Del universo de viviendas que poseen baño (871 viviendas), el 75,5% dispone de baño en su interior, mientras que el 24,2% cuenta con baño en el terreno pero fuera de la vivienda. Siguiendo con el mismo universo, la distribución respecto de la posesión de inodoro o retrete con botón, cadena o mochila para su limpieza se modifica, un poco más de la mitad (55,1%) posee este equipamiento, y el resto (43,4%) no.

Cuadro 14: Viviendas según antigüedad

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

Respecto de la antigüedad de las viviendas, la mayor frecuencia corresponde a viviendas que presentan una antigüedad de entre 11 y 20 años, seguida por las viviendas que presentan entre 21 y 30 años. En estas franjas se ubican el 34,5% (308 viviendas) y el 32,2% (288 viviendas) respectivamente. Esta antigüedad guarda una fuerte relación con la toma original de tierra que dio lugar al asentamiento. El resto del parque habitacional es más reciente, con el 12,1% de las viviendas construidas a lo largo de la década anterior (2000-2010), y el 17,2% en el lustro anterior (2006-2011). Se destaca que en los últimos diez y cinco años se ha construido el 30% del parque habitacional del Barrio. Sólo para tres casos no se ha podido consignar la antigüedad de la vivienda.

Cuadro 15: Viviendas según tipo de usos

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

El 20% de las viviendas (113 viviendas) presenta otros usos en su interior -diferentes al residencial-. De ese universo, 62 viviendas presentan uso comercial, 20 viviendas tienen un uso productivo y 15 viviendas presentan un uso de tipo institucional. En 13 viviendas se han registrado usos diferentes al residencial que no han sido especificados. Respecto del uso comercial, el rubro kiosco es el más importante, y alcanza a 44 viviendas, luego se contabilizaron 6 viviendas con presencia de almacenes, 3 de venta de comida y bebidas y 3 con verdulerías. Las viviendas que presentan uso productivo, se distribuyen en 4 ramas de actividad, la mayor frecuencia se da en la rama carpintería, asociada a la construcción de equipamiento doméstico, con 7 viviendas contabilizadas al momento de la encuesta en esta actividad. Luego, se ubica la costura y el reciclado de cuero, con 4 viviendas en esta categoría, lo mismo que en el armado de bolsas de papel. Las 6 viviendas restantes con presencia de uso productivo se distribuyen la mitad en la producción de carpinterías de aluminio y la otra mitad en actividades vinculadas a la mecánica dental.

Cuadro 16: Viviendas según tipo

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

De las 777 casas identificadas, la distribución según tipo de vivienda muestra que el 87% del total corresponde a casa y el 13% a casilla.

Cuadro 17: Viviendas “tipo casa” según cantidad de pisos
Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

En cuanto a la distribución según cantidad de pisos contabilizados, se observa que 66 viviendas (8,5%) del total tienen planta baja y sólo 3 viviendas presentan PB y 2 pisos. El resto sólo presenta Planta Baja.

Cuadro 18: Viviendas según cantidad de cuartos


Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

La cantidad de cuartos por casa, señala que la mayoría cuenta con dos cuartos, además de baño y cocina, esto es así para 359 viviendas que representan el 40,2% del parque habitacional construido, luego se ubican las que tienen 1 y 2 cuartos alcanzando a 203 viviendas que representan el 22,7% del total, en el primer caso; y el 21,6%, en el segundo. El 7,5% (67 viviendas) cuenta con cuatro cuartos y en el otro extremo un porcentaje similar 6,1% no presenta otros cuartos además de baño y cocina. Por último, se ubican 13 viviendas que tienen 5 cuartos y 3 que tienen 6 cuartos además de baño y cocina.

Cuadro 19: Viviendas según calidad de materiales


Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

La caracterización del parque construido se realiza siguiendo el indicador CALMAT elaborado por INDEC, que grosso modo facilita la interpretación de la calidad constructiva de la vivienda, distinguiendo principalmente entre la presencia o ausencia de elementos resistentes en todo o alguno de los componentes de la vivienda (piso, paredes [exteriores] y techo); y en la presencia o ausencia de elementos aislantes y terminaciones en alguno o todos sus componentes. De este modo, el CALMAT varía de I a IV según estas dos variables relativas a los componentes mencionados. El CALMAT V agrupa a aquellas viviendas que presentan materiales no resistentes en todos sus componentes.

(CALMAT I: La vivienda presenta materiales resistentes en todos los componentes e incorpora todos los elementos de aislación y terminación.
CALMAT II: La vivienda presenta materiales resistentes en todos los componentes pero le faltan elementos de aislación o terminación al menos en uno de sus componentes pero no en todos.
CALMAT III: La vivienda presenta materiales resistentes en todos los componentes pero le faltan elementos de aislación o terminación en todos sus componentes, o bien presenta techos de chapa de metal o fibrocemento u otros sin cielorraso; o paredes de chapa de metal o fibrocemento.
CALMAT IV: La vivienda presenta materiales no resistentes al menos en uno de los componentes pero no en todos.
CALMAT V: La vivienda presenta materiales no resistentes en todos los componentes.)

Sobre un total de 894 viviendas sobre las que pudieron recabarse datos, surge de la observación que el casi el 60% (526 viviendas) se ubica en la categoría CLAMAT III, es decir que tiene materiales resistentes en todos sus componentes pero le falta algún tipo de terminación o aislación en todos sus componentes. Un porcentaje menor, alcanzando casi el 33%, se ubica en CALMATII, es decir que si bien tiene materiales resistentes en todos sus componentes, posee algún componente sin terminación o aislación. En el CALMAT IV se ubican menos del 10%, es decir un total de 74 viviendas. Por último, sólo tres viviendas corresponden a la categoría CALMAT I, que agrupa a aquellas cuyos componentes tienen materiales resistentes, terminaciones y aislaciones correspondientes.

Cuadro 20: Viviendas según tipología

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.

Siguiendo la clasificación del INDEC, el 43,2% de las viviendas se ubica en la categoría “tipo A”, es decir que de las 894 viviendas contabilizadas, 386 presentan condiciones adecuadas de habitabilidad conforme esta categorización. El 43,8% se ubica en la categoría “tipo B” y forma parte del stock de vivienda recuperable mediando mejoras: i) incorporación de agua por red, ii) de retrete con descarga y iii) piso con material resistente. Se contabilizaron también 117 casillas, que en el marco de esta clasificación integran el stock de vivienda no recuperable.
(Casa “tipo B”, cumple por lo menos una de las siguientes condiciones: no tiene provisión de agua por cañería dentro de la vivienda, no dispone de retrete con descarga de agua, tiene piso de tierra u otro material precario. El resto de las casas es considerado “tipo A”. Son consideradas viviendas deficitarias las casas “tipo B”, y las viviendas precarias. Se comprende como vivienda precaria a: ranchos o casillas, hogares en casa de inquilinato, locales no construidos para habitación y viviendas móviles.)

Según se relata en las entrevistas, las primeras viviendas que habitaron los vecinos del barrio 2 de Abril eran casillas precarias con serios problemas estructurales o directamente se instalaron sobre terrenos despojados. Según el relato de los ocupantes, estaban armados con materiales frágiles con fuerte presencia del cartón y la chapa por sobre el resto.

Es destacable que la mayoría de los entrevistados refiere haber ido transformando su vivienda construyendo y reformando con materiales más sólidos y resistentes en la medida de sus posibilidades y procurando ampliarla en la medida de sus necesidades. Son coincidentes en señalar que las obras de mejoramiento realizadas en sus casas, se realizan a un ritmo lento con compras parciales de materiales y que aún no están concluidas. Se han podido relevar testimonios que dan cuenta en la imposibilidad de concretar mejoras estructurales significativas en sus casas, como la reparación de los techos.

El objetivo de lograr que sus viviendas progresen no siempre les resultó un camino fácil, uno de los vecinos entrevistados cuenta cómo del cartón pasó al machimbre y luego, comprando, cada vez que podía, 100 ó 200 ladrillos, comenzó a transformarla en una vivienda de material. Las tareas de mejoramiento incluyen, para otro entrevistado, las conexiones a los servicios básicos de energía eléctrica de red, agua corriente de red y gas natural.

Las transformaciones en las viviendas no siempre fueron de iniciativa propia de los vecinos, en algunos casos hechos de la naturaleza, como una gran inundación que sufrieran alrededor del año 1988, lo motivaron a realizar las reformas. Así uno de los vecinos entrevistados relata que debido a la mencionada inundación y a que su casilla todavía tenía el piso de tierra, ha debido pasar junto a sus hijos un invierno muy frío que lo llevó a decidirse y construir en primer lugar un baño de material en el interior de la vivienda, a partir del cual diagramó la ubicación del resto de los ambientes de su casa, como los cuartos y la cocina. De esta forma, en sus propias palabras “el otro invierno me agarró preparado”. El otro testimonio da cuenta del trabajoso camino que debió realizar su esposo desde que se les inundó la casilla mientras ella se encontraba embarazada. Así gracias al empeño puesto y la colaboración de un familiar que vivía con ellos, desarmaron por completo la casilla, rellenaron el terreno con tierra proveniente del arroyo que trasladaron en carretillas y levantaron nuevamente su casa “mucho más linda de lo que era” de acuerdo a la apreciación de su esposa.

Para el acceso a las viviendas que habitaron en los primeros tiempos, algunos de los entrevistados manifiestan haber recibido ayuda de familiares y otros vecinos del lugar. Por lo general la familia los aloja transitoriamente y hasta que consigan su propio espacio, en cuanto la colaboración vecinal en algunos casos se ha extendido hasta el préstamo de una casa prefabricada.

La forma en la que fue evolucionando su lugar de residencia puede apreciarse en el relato de una vecina que comenzó viviendo en una pieza en la casa de su prima luego instaló una casilla en el mismo terreno y posteriormente la trasladó a un lote que quedó desocupado porque se retiró la familia que allí vivía. También recuerda que dependía de una bomba de extracción que tenía una vecina para proveerse de agua.
Uno de los entrevistados comenta que recibió ayuda de la provincia de Buenos Aire, sin especificar en qué consistió, pero ninguna colaboración proveniente de la intendencia, en tanto otro vecino refiere que fue anotado en el Programa Mejor Vivir pero se encuentra a la espera de una respuesta y aclara que uno de los requisitos que se debían cumplir para la inscripción en este programa era la posesión de escritura de dominio sobre la vivienda o al menos el inicio del trámite.

Situación de tenencia


Cuadro 21: Hogares según situación de tenencia
Fuente: Elaboración propia en base a datos de la encuesta realizado en barrio 2 de Abril (A. Brown). Julio de 2011.
 

Se observa que el 72,2% de los hogares manifiesta ser dueño de su vivienda y terreno, mientras que el 14% afirma ser dueño solamente de su vivienda. El porcentaje de los hogares que se declaran no propietarios alcanza aproximadamente al 13%, distribuyéndose de la siguiente manera: quienes viven en casa prestada (8%), quienes alquilan (2,8%), quienes se instalaron porque la casa estaba desocupada (1%), quienes viven con un familiar (0,7%) y otras situaciones (1,1%).

El barrio 2 de Abril presenta una característica particular en relación a la tenencia de las viviendas que lo distingue de otros asentamientos del Área Metropolitana de Buenos Aires. La gran mayoría de las viviendas posee el título de propiedad. Este es un logro que han conseguido los vecinos producto de la organización barrial que se dieron en los momentos iniciales, conformaron una sociedad de fomento que se ocupó de gestionar la regularización dominial. Los miembros de esta sociedad de fomento fueron quienes tuvieron a cargo la división de las manzanas, de los lotes y de los espacios destinados a las arterias de circulación, procurando respetar la traza tradicional urbana, asimismo contemplaron los espacios que debían dejar libres, para la construcción de espacios verdes públicos o de servicios como escuelas y unidades de atención médica.
Debido a las características que presenta el barrio como consecuencia de las acciones realizadas por la sociedad de fomento, uno de los vecinos entrevistado señala que es injusto que se refieran al barrio como una “villa”, sostiene que el barrio está bien organizado, que todos tienen su título de propiedad y son dueños de su casa y de los terrenos y además el barrio tiene escuela y todos los servicios.

Hasta aquí las consideraciones generales sobre la tenencia de las viviendas en el barrio 2 de Abril, sin embargo, es importante mencionar algunas cuestiones particulares sobre el acceso a las mismas que se desprenden del corpus de entrevistas.

Los relatos de los entrevistados se reparten entre quienes reconocen haber realizado una ocupación directa de los terrenos y aquellos que refieren haber comprado la casa que había en el lote. El primer grupo de ocupantes refieren que con posterioridad a la llegada fueron censados y se les entregó una chequera a través de la cual abonaban las cuotas correspondientes al pago de sus lotes, cuando saldaban el precio final podían realizar el trámite de escrituración. Como prueba de la importancia que le otorgan a este hecho uno de los vecinos cuentan que aún, a pesar de los años pasados, conserva guardadas las tres chequeras que le permitieron ser legalmente el propietario de su casa.

Dentro del grupo de entrevistados que al mudarse al barrio compraron una vivienda ya construida, podemos descubrir, como modalidades de operación, aquellos que la adquirieron con posterioridad a la entrega de las escrituras y quienes pagaron a los primeros ocupantes por las casas y luego recibieron las chequeras que les permitieron obtener los títulos de dominio.

Se han relevado también dos casos que presentan ciertas particularidades, un entrevistado que refiere alquilarle a su hermano, desde hace más de dos años, una parte de la casa que se encuentra asentada sobre un terreno ocupado y un vecino que ocupa un sector del lote que de acuerdo a la escritura correspondería al trazado de una calle y fue notificado que deberá abandonar el lugar. Este vecino también relata que ya ha ocurrido, en otro sector del barrio, en el que varias familias debieron trasladarse por estar ocupando parte de una arteria de circulación. Una vez desocupadas las viviendas son demolidas para evitar una nueva ocupación.
Muy pocos entrevistados han referido que en alguna oportunidad se presentaron personas interesadas en adquirir las propiedades. Quienes recibieron ofertas por sus viviendas manifestaron que no accedieron a la venta porque les gusta el barrio y están acostumbrados a la vida en 2 de Abril.
La preocupación por regularizar la situación de tenencia de su vivienda es un tema que se presente como prioritario entre los entrevistados que aún no cuentan con la escritura de dominio, algunos vecinos manifestaron que el Programa de Mejoramiento de Barrios (PROMEBA) está gestionando la regularización de la situación legal de las propiedades y que muchos vecinos se inscribieron para iniciar los trámites. Uno de ellos refiere que ya recibió la visita de la asistente social y que la gratuidad del trámite es lo que lo motivo a aprovechar la ocasión para regularizarse como propietario legal de su vivienda.